martes, 9 de junio de 2015

La muralla del prejuicio.

Por Adrián Gargicevich

Algunos sugieren que el prejuicio es una ventaja evolutiva de nuestra especie. En determinadas situaciones donde se puede correr cierto riesgo o peligro, los prejuicios nos protegerían mediante un mecanismo de anticipación y rápida respuesta sin necesidad de emitir un razonamiento. No obstantes en un proceso de desarrollo pueden transformarse en una muralla para el progreso. Necesitamos desarrollar mecanismos de detección temprana de los efectos negativos de los prejuicios, y estar preparados para construir “catapultas” adecuadas que nos abran el camino sobre la muralla que construimos.

Los prejuicios operan como procesos de formación anticipada de conceptos sobre algunas cosas, ocurren de manera inconsciente, demoran pocos segundos en construirse y generalmente nos distorsionan la percepción…no me digas que alguna vez no has estado en una situación parecida a la que muestra este experimento…    

Habrás visto que es de una publicidad…pero no tenemos “prejuicio” en usarla. Nos sirve para emocionar y reflexionar sobre los prejuicios y sus efectos. Si trabajas como yo impulsando procesos de desarrollo, será crucial construir nuestras propias “alertas tempranas” para que esta ventaja evolutiva no nos juegue en contra.  El cimiento procedimental en la tarea de extensión se asienta en las relaciones que construimos entre los sujetos. El diseño de las acciones de extensión no solamente requiere del conocimiento técnico del tema que se abordará, sino también de un cuidadoso reconocimiento mutuo de los interlocutores que estaremos dialogando en el proceso. El prejuicio estará presente todo el tiempo entre los que nos involucramos y será necesario desenmascaralo, pelearle de frente para que nuestras relaciones sean más fluidas y podamos comenzar a destruir el muro.
¿Qué podemos hacer para evitar que los prejuicios se transformen en murallas de los procesos de cambio?



El desafío está planteado: revisar nuestros prejuicios y construir las “catapultas” que permitan destruir la muralla que construyeron. Lleva tiempo pero no es imposible. Si la muralla queda parada, es probable que corran algunos riesgos los proyectos de desarrollo en los que nos involucramos.