lunes, 16 de enero de 2017

3 secretos para potenciar las motivaciones en la tarea de desarrollo

Por Adrián Gargicevich

La motivación es un pilar fundamental para reforzar las tareas colaborativas en los procesos de desarrollo. Si nuestra tarea es potenciar las acciones, una correcta identificación de las motivaciones intrínsecas y extrínsecas de los actores, junto con una adecuada estrategia de fortalecimiento de las mimas, te asegurarán el éxito. Descubre cómo acelerar el apoyo al desarrollo potenciando las motivaciones con 3 reglas básicas. 
3 secretos para potenciar las motivaciones.
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La mayoría de las personas que trabajan o interactúan con otras, en algún momento se enfrentan con el tema de la motivación. Pregunta tales como: ¿cuán motivado están los otros o nosotros mismos?; o ¿debemos hacer algo para motivar? comenzarán a preocuparnos. La motivación está conectada directamente con la acción y se convierte en uno de los factores fundamentales para que las cosas ocurran. Por eso, para alinear las voluntades necesarias para que el cambio ocurra, debemos dominar los secretos que encierra la motivación. Para lograrlo será necesario no solo conocer los diferentes tipos de motivaciones que existen, sino también las intensidades o niveles con que se expresan.

Estar motivado significa poder ser movido a hacer algo. La motivación es un fenómeno unitario, personal, por lo tanto su análisis y potenciación debe ser operado individualmente y desde la subjetividad. La primera distinción que deberemos considerar es el tipo de motivación en función de las razones, o metas, que dan lugar a una acción: existe la motivación intrínseca que se hace evidente cuando hacemos algo porque nos resulta personalmente interesante o agradable; y también existe la motivación extrínseca que aparece cuando hacemos algo porque conduce a un resultado propuesto desde afuera de nosotros. Nuestro accionar en la tarea de extensión deber ser cuidadoso en ambos sentidos ya que podemos catalizar o socavar las motivaciones intrínsecas de los actores, pero por sobre todo debemos trabajar estratégicamente las motivaciones extrínsecas. Como promotores de acciones nos corresponderá a nosotros adaptar los tipos de motivaciones extrínsecas para que se acoplen o alineen con las intrínsecas (esto implicará conocerlas previamente).

MOTIVACIÓN INTRINSECA

La motivación intrínseca se hace evidente por la realización de una actividad que nos satisface internamente. La diversión o el desafío personal son sus motores. Nos otorga beneficios adaptativos extendiendo nuestras capacidades y ayudándonos en el desarrollo cognitivo, social y físico. Actuando en base a nuestros propios intereses, crecemos en conocimientos y habilidades mejorando nuestro rendimiento, nuestra persistencia y nuestro bienestar. Existe dos teorías que explican cómo funciona ésta: la teoría operante indica que el impulso de la motivación intrínseca es la “recompensa” mientras la teoría del aprendizaje plantea que sus impulsoras son las “necesidades psicológicas innatas”.

Existiendo una motivación intrínseca, la misma se puede estimular aún más desde afuera con eventos y relaciones interpersonales que incluyan recompensas, comunicación y retroalimentación. Estos estímulos también deberán transferir sentimientos de competencia durante la acción, dado que así se satisfará esta necesidad psicológica en tanto sea auto determinada. Facilitar entornos donde opere la competencia, pero también la autonomía, estimularán la motivación intrínseca…siempre y cuando ésta ya exista. En tal sentido la elección de acciones que coincidan con estas peculiaridades, pueden actuar como estimulantes.

MOTIVACIÓN EXTRÍNSECA

La motivación extrínseca se diferencia de la intrínseca por su valor instrumental, es decir se hace evidente mediante actividades destinadas a lograr un resultado impuesto y no por el mero hecho de una satisfacción. De allí que puede variar mucho en el grado de autonomía relativa. Veámoslo con un ejemplo: imagina 2 estudiantes que deben hacer sus tareas. El estudiante “A” haces su tarea por miedo a la reprimenda que recibirá; el estudiante “B” hace sus tareas porque lo cree valioso para su carrera elegida. El primero estará extrínsecamente motivado para alcanza el resultado impuesto de no tener sanciones, y el estudiante “B” estará extrínsecamente motivado por el valor instrumental del título que obtendrá. La diferencia entre ambos está en que el segundo suma a la motivación extrínseca un grado de autonomía, un respaldo personal, un sentimiento de elección propia, pero relativa siempre a una imposición externa. Así, en ambos casos la motivación extrínseca responde a una intensión instrumental, conseguir algo impuesto desde afuera, pero con la posibilidad de variar  su autonomía relativa.

COMO POTENCIAR LA MOTIVACIÓN

Pensar en recompensas no será suficiente como motor para la motivación. Numerosos trabajos demuestran que éstas solo son útiles, hasta cierto punto, cuando la tarea es repetitiva, pero no sirven cuando se trata de la resolución de problemas complejos como los que enfrentamos cuando trabajamos para el desarrollo. Hay que apostar a otra estrategia entonces.

Si nuestra tarea es potenciar el desarrollo, y las actividades que proponemos no están diseñadas para ser intrínsecamente interesantes, deberemos encontrar estrategias para que las mismas sean valoradas adecuadamente, y comience el proceso de autorregulación individual que hará que los actores las pongan en marcha. La tarea implicará fomentar la internalización e integración de los valores asociados en esas tareas, y regular el comportamiento. Internalizar implica poder aceptar un valor o una regulación impuesta, mientras que integrar es el proceso que permite al individuo sentir dicho valor o regulación como más propio, más interno, más auto-determinados.

Los estudios que desarrollo Edward L. Deci, y que contemplan las necesidades fisiológicas básicas asociadas a las motivaciones, le permitieron postular su Teoría de la Autodeterminación que nos ayuda hoy a postular los 3 requisitos básicos para motivar a las personas sin requerir de recompensas, sino brindando un entorno adecuado:

1- Ayuda a las personas involucradas a descubrir y sentir que ya disponen de cierto grado de competencia para la tarea que se propone, de esta manera no se generarán  frustraciones o ansiedades exageradas.

2- Ayuda a las personas a ejercer y disfrutar de cierto grado de autonomía frente a la acción propuesta, de esta manera se podrán buscar e implementar las nuevas soluciones, sintiéndose así que se tiene el control. Colabora previendo los cambios pero no todo el camino, déjale un espacio a la sorpresa. 

3- Esmérate para potenciar las interacciones entre los actores participantes, así sentirán la importancia que tiene el apoyo y la conexión para lograr la acción propuesta.

Las condiciones contextuales sociales que apoyan los sentimientos de competencia, autonomía y relación son la base para mantener una motivación intrínseca y también facilitar la auto-determinados con respecto a las motivaciones extrínsecas. … Si lo piensas un poco verás que estos son parte del secreto que hace funcionar a las redes sociales virtuales en la actualidad.

Fuente: Intrinsic and Extrinsic Motivation: Classic Definitions and new Directions. Richard M. Ryan and Edward L. Deci. University of Rochester