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jueves, 11 de junio de 2026

Costos invisibles de la IA en la tarea de extensión y promoción de innovaciones

Por Adrián Gargicevich

La inteligencia artificial (IA) llegó para quedarse. En pocos meses pasó de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una herramienta cotidiana para redactar informes, resumir documentos, analizar información, diseñar capacitaciones o preparar reuniones con productores, emprendedores, organizaciones e instituciones de los territorios.

Para quienes trabajamos en extensión y promoción de innovaciones, el atractivo es evidente: más velocidad, acceso inmediato a información, apoyo para organizar ideas y posibilidad de ampliar capacidades con recursos limitados. Sin embargo, detrás de estos beneficios existen costos invisibles que rara vez aparecen en las conversaciones más entusiastas sobre la tecnología.

La cuestión ya no es si vamos a utilizar IA, sino cómo hacerlo sin perder aquello que constituye el núcleo de nuestro trabajo: la capacidad de comprender contextos, construir confianza, interpretar situaciones complejas y acompañar procesos de cambio.

Este artículo propone una mirada crítica sobre la relación entre las personas y la IA, analizando algunos riesgos frecuentes y ofreciendo orientaciones para un uso responsable que fortalezca, en lugar de reemplazar, el juicio profesional de quienes trabajan en los territorios.

La promesa de la inteligencia artificial también tiene una letra pequeña

https://redextensionrural.blogspot.com/2026/06/costos-invisibles-de-la-ia-en-la-tarea.html

Cuando la herramienta parece saber más que nosotros

Uno de los aspectos más sorprendentes de herramientas como ChatGPT, Copilot o Gemini es su capacidad para producir respuestas rápidas, ordenadas y convincentes. El problema es que la calidad de la redacción suele confundirse con la calidad del conocimiento.

Los modelos de IA generativa no funcionan como expertos que verifican hechos. Su objetivo principal es producir secuencias de lenguaje plausibles a partir de patrones aprendidos en enormes cantidades de datos. Dicho de otro modo: están diseñados para responder, no necesariamente para tener razón.

Esta diferencia parece sutil, pero tiene consecuencias importantes para la extensión y el asesoramiento.

Imaginemos a un extensionista que solicita recomendaciones sobre manejo de suelos para una capacitación. La IA puede elaborar una respuesta técnicamente elegante, con terminología apropiada y una estructura impecable. Sin embargo, algunas recomendaciones pueden estar desactualizadas, ser inaplicables en el contexto local o, simplemente, ser incorrectas.

La fluidez del lenguaje genera una ilusión de autoridad. Y cuanto más convincente parece la respuesta, menor suele ser nuestra disposición a cuestionarla.

Aquí aparece uno de los primeros costos invisibles: la delegación acrítica del pensamiento.


Los sesgos no desaparecen: se amplifican

Con frecuencia escuchamos que la IA es objetiva porque trabaja con datos. En realidad, los sistemas de IA aprenden de información producida por personas y organizaciones, por lo que también heredan sus limitaciones, omisiones y prejuicios.

Si los datos históricos reflejan desigualdades, la IA tenderá a reproducirlas.

En el ámbito de la extensión, esto puede manifestarse de múltiples maneras:

  • Recomendaciones que privilegian modelos productivos dominantes e invisibilizan alternativas locales.
  • Escasa consideración de conocimientos campesinos, indígenas o comunitarios.
  • Priorización de experiencias documentadas en países o regiones con mayor producción de información.
  • Subrepresentación de pequeños productores, mujeres rurales o grupos históricamente menos visibles.

Un ejemplo frecuente ocurre cuando se consulta a la IA sobre estrategias exitosas de innovación territorial. La herramienta suele recuperar casos ampliamente documentados, generalmente provenientes de contextos con abundante información digital. Sin una revisión crítica, podríamos concluir erróneamente que esas experiencias son universalmente válidas, ignorando las particularidades culturales, económicas e institucionales de cada territorio.

La IA no crea los sesgos desde cero. Los encuentra, los aprende y muchas veces los amplifica.


El riesgo de perder los matices

La tarea de extensión trabaja permanentemente con complejidades.

Un productor no adopta una innovación únicamente porque sea técnicamente superior. Influyen factores económicos, familiares, culturales, emocionales, institucionales y políticos.

Sin embargo, los modelos de IA tienen una tendencia natural a simplificar la realidad para producir respuestas coherentes.

Cuando utilizamos IA para resumir entrevistas, sistematizar talleres participativos o analizar opiniones de actores territoriales, corremos el riesgo de perder precisamente aquello que resulta más valioso: los matices.

Las discrepancias, las contradicciones, las dudas y las excepciones suelen quedar diluidas en categorías generales que parecen ordenadas, pero que pueden ocultar aspectos decisivos para comprender una situación.

La extensión no trabaja solamente con información. Trabaja con significados. Y los significados requieren interpretación humana.


La dependencia silenciosa

Existe otro costo invisible que suele pasar desapercibido: la erosión gradual de ciertas capacidades profesionales.

Cuando delegamos sistemáticamente la búsqueda de información, la síntesis de documentos, la elaboración de diagnósticos o incluso la generación de preguntas, podemos comenzar a reducir nuestro propio ejercicio de análisis crítico.

No se trata de rechazar la tecnología. Se trata de evitar que la comodidad sustituya la reflexión.

La IA puede ayudarnos a pensar mejor. Pero también puede acostumbrarnos a pensar menos. La diferencia depende de cómo la utilicemos.


El problema de la IA complaciente

Una característica poco discutida de los sistemas conversacionales actuales es su tendencia a ser complacientes.

Con frecuencia intentan satisfacer al usuario ofreciendo respuestas alineadas con sus expectativas, hipótesis o deseos. Esto mejora la experiencia de uso, pero puede ser problemático cuando buscamos apoyo para la toma de decisiones.

Por ejemplo, si un profesional pregunta:

"¿Es una buena idea implementar esta estrategia de innovación en mi territorio?"

La IA probablemente tenderá a construir argumentos que validen la propuesta en lugar de cuestionarla rigurosamente.

En contextos de extensión y desarrollo territorial esto puede generar un efecto peligroso: reforzar nuestras propias creencias en lugar de ponerlas a prueba.

Una buena herramienta de apoyo no debería limitarse a confirmar lo que pensamos. Debería ayudarnos a explorar alternativas y detectar debilidades.


Cómo utilizar la IA para pensar mejor y no solo para confirmar nuestras ideas

Una práctica útil consiste en cambiar el tipo de preguntas que realizamos.

En lugar de preguntar:

"¿Por qué esta propuesta es buena?"

Podemos preguntar:

  • ¿Qué argumentos existen en contra de esta propuesta?
  • ¿Qué riesgos podría estar ignorando?
  • ¿Cómo evaluaría esta situación alguien que no comparte mi punto de vista?
  • ¿Qué información adicional necesitaría para llegar a una conclusión confiable?
  • ¿Cuáles son los supuestos implícitos de este análisis?
  • ¿Qué grupos podrían verse perjudicados por esta decisión?

También es recomendable solicitar a la IA que presente múltiples escenarios en lugar de una única respuesta.

Por ejemplo:

"Desarrolle tres interpretaciones diferentes de este problema territorial y señale fortalezas y limitaciones de cada una."

Este tipo de interacción transforma a la IA en una herramienta de exploración y no en una fuente de respuestas definitivas.


Algunas pautas para un uso responsable

El uso responsable de la IA en extensión y promoción de innovaciones requiere construir hábitos organizacionales y profesionales. Aquí dejamos una tabla con algunas pautas a considerar para hacer un uso más razonable de la IA. Guarda esta tabla como guía de contralor al momento de usar la IA

Pautas para un uso responsable

Descripción


1.Mantener siempre supervisión humana


Las decisiones deben seguir siendo responsabilidad de las personas. La IA puede apoyar análisis, generar borradores o sugerir alternativas, pero no reemplazar el juicio profesional.


2.Verificar información crítica


Toda información relevante para recomendaciones técnicas, políticas públicas o procesos de inversión debe contrastarse con fuentes confiables.


3.Proteger los datos sensibles


Las entrevistas, diagnósticos, registros de productores y cualquier información personal requieren especial cuidado. Proteger los datos también significa proteger a las personas y organizaciones involucradas.


4.Documentar errores y aprendizajes


La adopción de IA debe entenderse como un proceso de mejora continua. Registrar errores permite desarrollar mejores criterios de uso y evitar que los mismos problemas se repitan.


5.Construir acuerdos institucionales


Las organizaciones necesitan políticas claras sobre cuándo utilizar IA, para qué fines y bajo qué criterios éticos. No basta con que cada integrante actúe según su propio criterio.



No basta con que cada integrante actúe según su propio criterio.

https://redextensionrural.blogspot.com/2026/06/costos-invisibles-de-la-ia-en-la-tarea.html


La verdadera ventaja competitiva seguirá siendo humana

La historia de la extensión muestra que las innovaciones más transformadoras rara vez surgen únicamente de la tecnología. Surgen del encuentro entre conocimientos, experiencias, necesidades, capacidades y relaciones de confianza.

La IA puede acelerar procesos, ampliar posibilidades y ayudarnos a gestionar grandes volúmenes de información. Sin embargo, no reemplaza la escucha, la empatía, la interpretación contextual ni la construcción colectiva de soluciones.

Quizás el principal desafío no sea aprender a usar inteligencia artificial. Quizás sea aprender a conservar nuestra inteligencia crítica mientras la utilizamos.

Porque en la tarea de extensión y promoción de innovaciones, el valor no está solamente en encontrar respuestas rápidas. Está en formular mejores preguntas, comprender mejor los territorios y acompañar decisiones más conscientes.

La IA puede ser una aliada poderosa en ese camino. Pero solo cuando recordamos que su función es ampliar nuestras capacidades, no sustituir nuestro criterio.

Bonus 

Video resumen  https://youtu.be/vZ33RbY8HaQ 



 

PD: por cierto, esta publicación es una creación con criterio propio, asistida con la ayuda de la IA.

 

Palabras claves

#Inteligencia Artificial  #AI #Extensión #Innovación #territorio #Pensamiento crítico #Sesgos #Información #Juicio profesional #Decisiones #Uso responsable

 

Recursos usados

Chat/GPT – NotbookLM – Cloude – Napkin Ai

Los costos invisibles de la IA – Propel . https://www.wepropel.org/blog-post/los-costos-invisibles-de-la-ia

Why AI often gets it wrong  https://www.enablersofchange.com.au/why-ai-often-gets-it-wrong/


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