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sábado, 23 de agosto de 2025

Mitos sobre la colaboración: del control al aprendizaje compartido

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Por Adrián Gargicevich

Hablar de colaboración suele despertar imágenes de equipos trabajando en armonía, todos alineados hacia un mismo objetivo. Sin embargo, esta idea idílica es, en muchos casos, más un mito que una realidad. Cuando pensamos que colaborar significa controlar el proceso, lograr unanimidad o evitar el conflicto, caemos en una trampa que termina por frustrar los esfuerzos colectivos.

En este post exploramos cómo repensar la colaboración, basándonos en el enfoque de "Stretch Collaboration" (Colaboración flexible o elástica) propuesto por Adam Kahane, y en ejemplos de procesos de innovación y cambio social.


Mitos sobre la colaboración: del control al aprendizaje compartido

La colaboración no es sinónimo de control

Uno de los grandes mitos es creer que para colaborar debemos tener todo bajo control: los problemas bien definidos, las soluciones claras y un plan consensuado. En la práctica, las iniciativas de innovación o de transformación social muestran que rara vez existe esa claridad desde el inicio.

Un ejemplo es el desarrollo de políticas ambientales internacionales. Gobiernos, empresas y ONGs trabajan juntos pese a tener intereses divergentes. Si esperaran a coincidir en todo, nunca avanzarían. En cambio, al aceptar la incertidumbre y probar diferentes caminos, logran construir soluciones viables.

En este sentido, Adam Kahane  en su obra “Stretch Collaboration” nos propone una idea alternativa para entender y potenciar procesos colaborativos. Nos dice que "La colaboración poco convencional y extendida abandona la suposición de control”.

Esta idea nos obliga a renunciar a las fantasías poco realista que solemos construir detrás de la colaboración. La pensamos como un proceso de armonía, certeza y cumplimiento, en lugar de reconocer que la misma abraza realidades desordenadas de discordia, prueba, error y co - creación. La colaboración extendida, o elástica, es una forma de pensar la misma, que nos permite hacer las cosas incluso en situaciones complejas con personas con las que no estamos de acuerdo, no nos gustan o en las que no confiamos.

  • Colaboración y control, en la realidad operan como una pareja distópica.

Cuando trabajamos en situaciones complejas con personas diversas, la colaboración no puede ni necesita controlarse.


Dos modos de entender la colaboración

A partir de la propuesta de Kahane, que plantea una visión más flexible de la colaboración, resulta valioso elaborar un resumen comparativo frente a la concepción tradicional, entendida como un proceso de armonía, certeza y cumplimiento, y la colaboración elástica. Este cuadro puede servirte como herramienta para compartir la propuesta en tus grupos de trabajo y, al mismo tiempo, abrir el debate sobre qué idea de colaboración está presente entre los participantes.

Cuadro comparativo visiones de la colaboración

El conflicto no es un obstáculo, es un motor

Otro mito es que la colaboración exige evitar tensiones y priorizar la armonía. Kahane recuerda que el conflicto, bien manejado, es lo que permite la transformación. Sostiene que el conflicto y la incomodidad no son obstáculos para la colaboración sino ingredientes esenciales para lograr avances.

En la innovación pasa algo similar: un equipo donde todos asienten en silencio no colabora, simplemente repite. La verdadera colaboración surge cuando alguien se atreve a cuestionar lo establecido y el grupo se abre a nuevas perspectivas. El conflicto y la incomodidad no son obstáculos para la colaboración sino ingredientes esenciales para lograr avances.


Colaborar también implica transformarse uno mismo

Un mito frecuente es creer que la colaboración consiste en cambiar a los demás. La experiencia muestra que lo primero es estar dispuesto a transformarse uno mismo.

En los procesos de trabajo con comunidades, suele aparecer una tensión entre el saber técnico y el saber práctico de la vida cotidiana. Los profesionales ofrecen diagnósticos, datos y modelos con la intención de generar “conciencia”, pero a menudo las respuestas no son las esperadas. Esto ocurre porque se asume que la conciencia es simplemente una deducción lógica derivada de la información, cuando en realidad está arraigada en la historia, la experiencia y el mundo vivido de las personas. Las comunidades no parten de un vacío, sino de su propia ciencia práctica: una forma de conocimiento que se ajusta con la experiencia diaria, se transmite entre pares y se valida en contextos reales.

Por ello, cuando se plantea un cambio sin reconocer la lógica que sostiene lo que ya se hace, el resultado suele ser resistencia y desencuentro. Transformar esta relación implica repensar la idea de conciencia como construcción compartida, donde la ciencia no solo enseña, sino que también escucha y se deja afectar por los saberes locales. Así, la colaboración no se trata únicamente de que las comunidades cambien, sino de que también la ciencia se transforme al reconocerse incompleta sin la voz de quienes viven la realidad. De ese modo, el desencuentro puede convertirse en una coreografía común, fruto de la transformación mutua.


Tres cambios necesarios para una colaboración flexible

Según Kahane, la colaboración flexible requiere:

  1. Aceptar conflicto y conexión: reconocer que ambos son parte del proceso. Por ejemplo, la forma que usamos para relacionarnos con nuestros compañeros colaboradores deberá estar centrada en los objetivos colectivos y la armonía. Animándonos a la aceptación de los conflictos, como a la tarea de conexión dentro y fuera del equipo.
  2. Experimentar juntos: avanzar sin un plan único, sino probando y aprendiendo en el camino. La forma en que avanzamos en nuestro trabajo implicará dejar de insistir en acuerdos claros sobre el problema, la solución y el plan, y avanzar hacia la experimentación sistemática con diferentes perspectivas y posibilidades.
  3. Actuar transformándose: dejar de intentar controlar al otro y empezar por asumir nuestra propia capacidad de cambio. La forma en que participamos en nuestra situación, el papel que desempeñamos debe dejar de ser tratar de cambiar lo que otras personas están haciendo, y avanzar hacia entrar plenamente en la acción, dispuestos a cambiarnos a nosotros mismos.

La colaboración extendida es un desafío porque estos tres cambios requieren que hagamos lo contrario de lo que parece natural. En lugar de alejarnos de la complejidad y el conflicto, debemos sumergirnos en él, aunque se siente incómodo o aterrador.


Recomendaciones para promotores de innovación

Si la propuesta de una colaboración flexible te resulta útil en tu labor como promotor de innovaciones, y sientes que tu visión actual oscila entre el control y la colaboración, este listado puede ayudarte a evitar esa trampa y a dar el paso hacia un cambio de concepción:

  • No temas al conflicto: genera espacios donde las diferencias puedan expresarse y transformarse en aprendizajes.
  • Abraza la incertidumbre: entiende los planes como orientaciones, no como recetas cerradas.
  • Enfócate en aprender y adaptarte: más que convencer, busca co-crear soluciones con los demás.
  • Reconoce tu papel en el sistema: no te limites a dirigir; involúcrate como parte activa del cambio.

Recuerda que si tratamos de forzar la colaboración bajo reglas rígidas de control, corremos el riesgo de crear un escenario distópico: un entorno opresivo, sin creatividad ni confianza. La colaboración genuina, en cambio, florece en la apertura, el ensayo y la conexión auténtica entre personas diversas.


Llamada a la acción

Preguntas para la reflexión del tema. Cuando trabajas como promotor de innovación:

  • ¿Estás buscando controlar o realmente colaborar?
  • ¿Estás dispuesto a aceptar el conflicto como parte del proceso?
  • ¿Estás abierto a cambiar tu mismo en el camino?

La colaboración auténtica no elimina el caos, lo transforma en oportunidad. Atrévete a dar ese paso.

 

Palabras claves

#Control #Encuentro #Colaboración #Visiones #Adaptación #Conflicto #Acuerdo #Flexible  #Incertidumbre #Confianza #Armonía #Tensiones #Resistencia

Recursos usados

ChatGPT - NotebookLM

Adam Kahane: Colaborar con el enemigo: Cómo trabajar con gente con la que no estás de acuerdo, que no te gusta o en la que no confías (2017). Encuentra el libro aquí: https://lnkd.in/eAfc8Rm9

Locus de control https://redextensionrural.blogspot.com/2022/12/locus-de-control.html

4 Barreras para la colaboración https://redextensionrural.blogspot.com/2018/08/4-barreras-para-la-colaboracion.html

La polaridad ¿Aliada o enemiga de la tarea de extensión? https://redextensionrural.blogspot.com/2020/06/la-polaridad-aliada-o-enemiga-de-la.html

El valor de las tensiones y desacuerdos en los procesos participativos de extensión https://redextensionrural.blogspot.com/2018/11/el-valor-de-las-tensiones-y-desacuerdos.html

La alegoría de “la caverna” y los procesos de apoyo a la innovación. Una comparación reveladora. https://redextensionrural.blogspot.com/2024/04/la-alegoria-de-la-caverna-y-los.html

El rol de nuestro cerebro en la resistencia al cambio https://redextensionrural.blogspot.com/2020/12/el-rol-de-nuestro-cerebro-en-la.html

¿Cómo mejorar la cohesión en reuniones grupales? Estrategia antes que acción https://redextensionrural.blogspot.com/2024/09/como-mejorar-la-cohesion-en-reuniones.html


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