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jueves, 26 de febrero de 2026

El efecto del reduccionismo en la tarea de promoción de innovaciones

Por Adrián Gargicevich


La ilustración “The Blind Men and the Elephant” de Christophe Vorlet recrea una antigua parábola: varias personas, cada una tocando una parte distinta de un elefante, describen realidades incompatibles entre sí. Uno afirma que es una pared, otro que es una cuerda, otro que es una columna. Todos tienen razón… y todos están equivocados.

Esta imagen es una metáfora potente para analizar el modo en que, como profesionales, abordamos la promoción de innovaciones. Con frecuencia trabajamos como esos observadores: intervenimos sobre una parte del sistema —tecnología, mercado, capacitación, financiamiento— sin comprender suficientemente el conjunto.

En este post abordaremos los riesgos, las consecuencias del reduccionismo, y las opciones que la visión sistémica de la innovación tiene para que los procesos de apoyo a la innovación sean más efectivos.


https://redextensionrural.blogspot.com/2026/02/el-efecto-del-reduccionismo-en-la-tarea.html

Esta imagen puede ser de tu organización, del sistema alimentario de tu región, de las Naciones Unidas o de la forma en que se gestiona tu país. ¿Por qué?

Es una metáfora del reduccionismo, el cual es útil para organizar, analizar y optimizar la realidad, ya sea en organizaciones, sistemas alimentarios o gobiernos. Sin embargo, advierte que dividir los sistemas en partes puede provocar fragmentación y pérdida de sentido. Cuando solo optimizamos métricas, olvidamos el propósito; cuando descomponemos lo vivo, olvidamos qué es la vida; cuando priorizamos lo económico, debilitamos el tejido social. Para superar los modelos industriales y crear sistemas viables y justos, no basta con analizar: también debemos integrar, sintetizar y recuperar la visión de conjunto.

El reduccionismo como punto de partida

El reduccionismo ha sido, y sigue siendo, una herramienta clave en la construcción del conocimiento moderno. El reduccionismo es un marco poderoso para categorizar, ayudar a las personas a entender el mundo, dar estructura, enfocar, analizar y optimizar.  Me atrevo a decir que “todos”, de alguna manera u otra, hemos sido formados en la “lógica reduccionista”. Y esto hoy genera consecuencias peligrosas para entender los procesos de innovación desde la lógica sistémica de la misma.

La lógica del reduccionismo consiste en:

  • Dividir los problemas (o el tema) en partes manejables.
  • Analizar sus componentes de manera aislada.
  • Optimizar la medición de las variables específicas de esas partes desagregadas.
  • Medir el comportamiento de estas con indicadores definidos y acotados.
  • Entender el funcionamiento conjunto uniendo los resultados de las mediciones individuales.

Este enfoque ha permitido grandes avances técnicos. En especial para todo lo que tiene relación con objetos. En el ámbito de la asistencia técnica y la extensión, ha favorecido en los procesos de “transferencia” de tecnologías concretas, la mejora de rendimientos o la eficiencia en procesos productivos.

Sin embargo, cuando se convierte en la única lente disponible, comienza a mostrar límites importantes. Se convierte y se apodera de nosotros en la forma de un paradigma, un modelo, patrón o marco de referencia aceptado que define cómo se entiende, interpreta y actúa sobre la realidad en un momento determinado. Funciona como un conjunto de creencias, valores y métodos compartidos por una comunidad (científica o social) que dictan qué preguntas son válidas y cómo resolverlas.

Cuando esto ocurre actuamos como los ciegos de la metáfora, que ven limitados sus sentidos para comprender la realidad: “interpretan el elefante” solo a partir de lo que pueden tocar.

Frente a un paradigma longevo y probado, las posibilidades de cambiar los sentidos establecidos para comprender la realidad se reducirán. La resistencia surgirá como una opción al cambio, se valorará más el apego a la zona de confort alimentada por la necesidad humana de seguridad. Cualquier opción crítica a dicho paradigma, como la visión sistémica de la innovación, chocará con nuestras creencias arraigadas, con el sentido común y con el riesgo percibido de abandonar modelos tradicionales probados. Así opera el cartesianismo en nosotros, generando escepticismo o conflicto frente a las nuevas formas de pensar la innovación desde un enfoque sistémico.

Cuando el reduccionismo se vuelve un obstáculo

Bajo la forma difusionista tradicional de entender la promoción de innovaciones, el reduccionismo suele manifestarse de varias formas. A continuación, se describen 5 de las manifestaciones emergentes del paradigma reduccionista que obstaculizan la visión sistémica de la innovación.

1.      Entender la tecnología como un objeto aislado

Entender la tecnología como un objeto aislado supone verla como una herramienta que se “adopta” sin considerar el contexto cultural, organizativo y económico. Esta visión reduce la innovación a la simple incorporación de un sistema, ignorando factores como las competencias, los procesos y las dinámicas internas. Sin una integración adecuada, pueden surgir resistencias o fracasos, ya que la tecnología solo genera impacto cuando se adapta al entorno.

 

2.      Énfasis en métricas instrumentales

Centrar la evaluación en indicadores cuantificables, como número de capacitaciones o productividad, limita la comprensión del impacto real. Estas métricas no siempre reflejan cambios profundos en estructuras, relaciones o calidad de vida. Sin considerar la transformación sistémica y el bienestar territorial, se corre el riesgo de confundir actividad con progreso y eficiencia con desarrollo sostenible.

 

3.      Fragmentación organizacional
La fragmentación organizacional se produce cuando cada actor —investigación, extensión, financiamiento o políticas públicas— opera de forma aislada, priorizando sus propios objetivos y tiempos. Esta falta de articulación genera duplicidades, vacíos de coordinación y baja eficiencia en el uso de recursos. Sin mecanismos estables de colaboración y visión compartida, resulta difícil construir estrategias integrales que respondan a necesidades reales y promuevan impactos sostenibles y coherentes en el territorio.

 

4.      Separación entre conocimiento y práctica

La separación entre conocimiento y práctica parte de la idea de que los expertos generan saber y los actores beneficiarios solo lo aplican. Este enfoque lineal ignora que el conocimiento se construye en la interacción, combinando experiencia, contexto y aprendizaje colectivo. Al no reconocer el saber práctico y local, se limitan la apropiación, la adaptación y la eficacia de las innovaciones, debilitando procesos participativos y sostenibles.

Es como querer “optimizar las partes del elefante por separado” … algo imposible porque es un ser indivisible, si queremos que se mantenga “vivo”. Cuando el reduccionismo “aparece” como lógica para entender la realidad, lo más probable es que “algo muera”. Casi siempre, allí se inicia el desconcierto y la angustia de no poder traccionar el cambio como lo esperábamos. Si perdemos de vista el “organismo completo” y su entorno, perdemos de vista le esencia del mismo.

Si detectas algunas de estas 5 manifestaciones en los procesos de innovación que te preocupan, ya lo sabes, “el reduccionismo está haciendo su tarea”. Si quieres que algo cambie, solo tienes que “poner al reduccionismo en evidencia” y confiar en el razonamiento crítico para salvar las circunstancias.

La innovación como producto de sistemas de información y conocimiento

Frente a esta mirada fragmentada, emerge una concepción sistémica de la innovación. En varios artículos de este espacio hemos compartido una definición clara y alternativa para comprender la innovación

“La innovación es el producto de un sistema de información y conocimientos que los actores construimos cuando queremos cambiar algo”. No es un acto impuesto sino un emergente sistémico. Desde este enfoque las dinámicas y los procesos a considerar, recorren “caminos” que la lógica del paradigma cartesiano no es capaz de recuperar:

  • La innovación no es solo un artefacto o técnico, sino un proceso social.
  • Surge de interacciones entre actores (productores, técnicos, investigadores, empresas, organizaciones).
  • Depende de flujos de información, confianza, aprendizaje colectivo y redes.
  • Se desarrolla dentro de marcos institucionales, culturales y políticos concretos.

Aquí la innovación es entendida como el resultado de un sistema de información y conocimiento, donde lo relevante no es únicamente la calidad de la tecnología, sino la calidad de las relaciones y la capacidad de aprendizaje del sistema.

Para capturar las ventajas de este enfoque, hay que cambiar la lógica que los promotores de innovaciones y los extensionistas, aprendieron desde el paradigma cartesiano. El cambio es significativo, tanto en la función como en el rol profesional.  El cambio implica moverse desde un rol tradicional de “transferidor de soluciones”, para pasar a ser:

  • Facilitador de procesos de aprendizaje.
  • Articulador de actores.
  • Traductor entre distintos lenguajes y saberes.
  • Promotor de reflexión colectiva.

Por cierto, estos cambios también deberán tener un reflejo en las estructuras de las organizaciones que se dedican a esta tarea, si es que éstas fueron creadas bajo el paradigma reduccionista. Las universidades y los organismos tecnológicos que promueven innovaciones están enfrentados ante este dilema. Dilema que también contendrá los vicios que el cartesianismo impuso a los modelos de gestión y control de esos organismos, y por tanto las resistencias, nuevamente.

La formación tradicional y su sesgo reduccionista

Gran parte de nuestra formación profesional se ha construido bajo paradigmas disciplinarios fuertes: agronomía, economía, ingeniería, ciencias sociales. Cada disciplina aporta profundidad, pero también refuerza compartimentos.

En este sentido, es importante reconocer que este trasfondo de formación influye al momento de establecer:

  • Cómo definimos los problemas.
  • Qué tipo de evidencia consideramos válida.
  • Qué indicadores priorizamos.
  • Cómo diseñamos estrategias de intervención.

Sin darnos cuenta, reproducimos un modelo lineal de innovación: investigación → transferencia → adopción. Este esquema simplifica la realidad y dificulta comprender que los procesos innovadores son no lineales, adaptativos y co-construidos.

Hacia una mirada holística en la tarea de promoción de innovaciones

Superar el reduccionismo no significa abandonar el análisis, sino complementarlo con síntesis e integración. Acá va un resumen acotado de lo que debemos considerar para operar desde la visión de la innovación como un emergente de los sistemas de información y conocimientos que los actores construimos cuando queremos cambiar algo:

  1. Mapear el sistema completo
    Identificar actores, relaciones, incentivos, flujos de información y barreras estructurales.
  2. Diseñar intervenciones multinivel
    No solo trabajar con actores (y actantes) individuales, sino también con organizaciones, mercados y políticas.
  3. Valorar el conocimiento local
    Hay que reconocer que la innovación emerge del diálogo entre saber técnico y experiencia territorial.
  4. Promover espacios de aprendizaje colectivo
    Redes, plataformas colaborativas y comunidades de práctica.
  5. Evaluar transformaciones sistémicas
    Más allá de la adopción puntual, analizar resiliencia, cohesión social y sostenibilidad.

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El desafío para los promotores de innovaciones

La parábola del elefante nos recuerda que cada intervención parcial necesita ser situada dentro de un todo dinámico. En contextos complejos —cambio climático, transformación digital, crisis alimentaria— las respuestas aisladas son insuficientes.

La tarea de promoción de innovaciones exige:

  • Pensamiento sistémico.
  • Capacidad de integración interdisciplinaria.
  • Escucha activa y diálogo.
  • Visión de largo plazo.

Solo así podremos avanzar hacia sistemas de innovación más inclusivos, sostenibles y coherentes con las realidades territoriales.

El reto no es dejar de analizar, sino aprender también a sintetizar, a ver el elefante completo sin perder de vista sus partes.

 

Palabras claves

#Reduccionismo #Innovación #Visión sistémica #Paradigma cartesiano #Fragmentación #Sistema de información y conocimiento #Aprendizaje colectivo #Articulación de actores #Pensamiento holístico #Transformación sistémica #Pensamiento crítico

 

Recursos usados

4 métodos para fijar creencias - https://redextensionrural.blogspot.com/2015/09/4-metodos-para-fijar-creencias.html

Animarse a salir de la zona de confort extensionista https://redextensionrural.blogspot.com/2021/11/animarse-salir-de-la-zona-de-confort.html

¿Y si la innovación es un emergente sistémico? Análisis alternativo y complementario para potenciar las innovaciones. https://redextensionrural.blogspot.com/2019/09/y-si-la-innovacion-es-un-emergente.html

¿Sigue siendo útil la teoría de la difusión de innovaciones? https://redextensionrural.blogspot.com/2025/10/sigue-siendo-util-la-teoria-de-la.html

ChatGPT / NotebookLM / Canva


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